CASO #5 TRATAMIENTO ENDOVASCULAR DE MAV Dr. Alberto Latorre

TRATAMIENTO ENDOVASCULAR DE ANOMALIA VASCULAR EN REGION GLUTEA DERECHA.

Masculino de 27 años de edad remitido a Radiología Intervencionista para tratamiento endovascular por masa en región glútea derecha de varios años de evolución que le causaba molestias y sensación de dolor al permanecer mucho tiempo sentado.

Asiste a mi consulta por primera vez encontrándose masa blanda en región glútea derecha con sensación de flujo a la palpación y cambios en coloración de la piel. Antecedentes de embolización previa 5 años antes aproximadamente.

Se ordena: Angiotac de vasos abdominales y pélvicos.

Video 1 – Imagen 1 – 2: Reconstrucción 3D y MIP que muestra el componente arterial y venoso de la gran malformación vascular en región glútea derecha.

Video 1

Imagen 1


Imagen 2

Video 2 – Imagen 3-4-5-6: Arteriografía selectiva de arteria iliaca interna derecha que muestra malformación vascular, con las arterias y venas prominentes de drenaje que forman un “ovillo” vascular de vasos dilatados y tortuosos con formaciones aneurismáticas intranidales y drenaje directo al sistema venoso a través de un nido central. Imagen 6: Arteria Femoral con ramas de arteria femoral profunda que nutren la malformación.


Video 2

Por los hallazgos en el angiotac y en la arteriografía se hace diagnóstico de: Malformación Arteriovenosa (MAV)

Malformación Arteriovenosa: MAV

Se considera una malformación vascular de alto flujo, que contienen estructuras venosas y arteriales sin masa asociada. Ellas contienen un nido entre el componente arterial y el venoso. Son comúnmente vistas en músculo, grasa subcutánea, hueso y cráneo. Pueden ser únicas o múltiples.
Tratamiento: Embolización.
En este caso se usó un agente embolizante líquido (Phil al 30 y 35%) con el fin de llenar la malformación hasta el nido.

Imagen 7: Angiografía selectiva de vasos pélvicos pre-embolización.

Video 3: Cateterización supraselectiva de rama medial de la malformacion AV. Se visualiza el componente arterial , el nido y el drenaje venoso.

Video 4: Embolización con Phil del componente medial de la MAV.

Imagen 9: Control final post-embolización del componente medial de la MAV.


Imagen 10: Cateterización selectiva rama lateral de la MAV.

Imagen 12: Control final post-embolización del componente lateral y medial de la MAV. Se visualiza el agente embolizante (Phil) llenando las arterias que nutren la MAV.

Como en las MAV gigantes su tratamiento requiere varias sesiones, se programó 30 días después una segunda sesión de embolización de ramas residuales de arteria iliaca interna y ramas de arteria femoral profunda y circunfleja.

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Video 5: Angiografia previa a segunda sesión de embolización ramas residuales de arteria iliaca interna.

Imagen 13: Flechas amarillas señalan el agente embolizante (Phil) de la primera sesión.

Imagen 14: Embolización con Phil dentro de ramas residuales de MAV dependientes de A.I.I.

Video 6 e Imagen 15: Muestran el control angiografico post-embolización de ramas residuales de A.I.I y el agente embolizante dentro de las ramas.


Video 6

Imagen 15

Video 7 e Imagen 16: Muestra la ultima rama residual de la A.I.I. Irrigando la MAV y el control angiografico final donde se demuestra no llenado de la rama ni la MAV.


Video 7

Video 8 y 9: Angiografia de vasos femorales selectiva y supraselectiva que muestran vasos malformados que nutren la MAV


Video 8

Video 9


Imagen 18: Pequeña rama residual de la circunfleja nutriendo la malformación.


Imagen 19: Cateterización supraselectiva con microcateter y embolización con Phil.


Imagen 21: TAC de control con reconstrucción con MIP de control al año del tratamiento que muestra exclusión de la MAV y el agente embolizante Phil llenando todas las ramas que irrigaban la malformación vascular glutea derecha

En conclusión las MAV son entidades difíciles de tratar que pueden requerir varias sesiones de tratamiento en especial cuando son gigantes. Aunque el resultado ideal del tratamiento es la cura completa, a veces no es posible sin el riesgo de complicaciones mayores, por lo tanto el riesgo de cualquier intervención debe ser tenido en cuenta dependiendo de los beneficios esperados. Además si no es posible tratarlas completamente el éxito estaría en mejorar la sintomatología clínica del paciente. Debe tenerse en cuenta que actualmente la opción endovascular o percutánea es de primera elección y la cirugía muchas veces juega un papel secundario.

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