LA SALUD UN PROBLEMA DE ACTITUD QUE LA PANDEMIA PONE AL DESNUDO.



Soy médico gracias a los ejemplos de mi padre, que fue lo que siempre ví desde que tengo uso de razón. De mi padre aprendí lo que es la entrega a esas personas más necesitadas, que sin importar nada les dedicada la mayor parte del tiempo a atenderlos en sus largos días de trabajo, en realidad una verdadera vocación de servicio a esa comunidad, sacrificando el tiempo en familia. Pude entender ese sacrificio acompañándolo los domingos cuando visitaba los enfermos en el hospital, allí me convencí que ese era el camino que debía seguir, esa era mi verdadera vocación.

Como la gran mayoría de profesionales en nuestro país, nos toca salir de nuestro terruño a la ciudad para estudiar una profesión y una especialidad, gracias a Dios lo logré acompañándome siempre a mi lado mi familia y una gran mujer que hoy en día es mi esposa que igual que yo compartimos esta gran vocación. La verdad puedo decir que me ha ido bien en lo profesional y lo económico, gracias a la dedicación constante y con el mismo sacrificio de mi padre, el cual después de muchos años de ejercicio profesional con dedicación, se retira del ejercicio profesional cansado no de este, si no de luchar contra la corriente ante tanta injusticia. Yo tampoco he podido aceptar las injusticias que se presentan todos los días con los pacientes, porque para mi no son usuarios y, peor aun con todo el personal de salud, que en los últimos años se a hecho cada vez mayor por un sistema de salud corrupto y sin control alguno, que para colmo de males en estos días nos trae esta pandemia y expone esta injusticia a la máxima potencia.

Para los que no saben ni se imaginan, el personal de salud en la gran mayoría de nuestro territorio nacional trabaja en unas condiciones injustas, vemos como el personal medico tanto de especialistas como médico general, enfermeras, bacteriólogas, fisioterapeutas, les toca trabajar hasta más de 24 horas seguidas en diferentes instituciones para poder conseguir un sueldo justo o un pago oportuno, que a veces reciben cada tres o cuatro meses y lo que es peor a veces al igual de los que trabajan por prestación de servicios les quitan un 10% de lo que por ley les corresponde para realizarles el pago, aprovechándose de la situación. Además de esto no les dan las suficientes medidas de protección o comodidades para trabajar y poder prestar un buen servicio, porque lo que prima es el dinero. No les importa el paciente ni ninguno de los actores de esta situación, por lo que muchas veces nos toca y me incluyo tambien, recurrir a la improvisación para poder resolver muchos problemas, gracias a que Dios nos protege por esta gran vocación.

Hoy ante esta situación quiero decirles que no somos los héroes de ciencia ficción que siempre salen triunfadores. Somos terrenales y nos afecta igual o más que a todos cada situación difícil que enfrentamos en nuestro diario vivir, pero en estos momentos estamos en el campo de batalla como cualquier policía o soldado de nuestra patria, que van al campo de batalla no solo con provisiones y armamento sino con toda la ayuda tecnológica (aviones, helicópteros artillados, drones, buques, barcos y espionaje satelital) y nosotros desnudos con una bata blanca y una simple mascarilla, ante un enemigo que está en cada rincón. Es muy fácil dirigir detrás de un escritorio sin exponerse. Quiero decirles que bienvenidos son todos los aplausos, bienvenidos son todos los agradecimientos, pero les recordamos que igual que todo el mundo tenemos necesidades que resolver, familias que atender e hijos a quien educar y cuidar, por lo que pedimos un trato justo al igual que digno, y en estos momentos difíciles que estamos afrontando se nos den todas las herramientas para poder salir al campo de batalla como seres terrenales y no como supuestos héroes de ciencia ficción, que algunos de ellos, incluso vestidos con poca ropa salen triunfadores.

No soy político, pero si llamo a la reflexión por todo lo que nos ha obligado a vivir esta pandemia y que jamás pensé en todo el tiempo de mi vida profesional estar viviendo a veces desde la distancia y a veces junto a los pacientes que lo necesitan. Creo que así como por arte de magia aparecieron los dineros para pagar salarios caídos y pagos por prestación de servicios, los entes de control deben una vez resuelta esta emergencia tomar las medidas necesarias para que sin politización y con el corazón en sus manos se tomen todas las medidas correctivas para que todo el personal de salud no siga sufriendo tanto atropello y no se sigan escuchando expresiones como “ si no te sirven las condiciones, hay está una caja llena de hojas de vida que si le pueden interesar”.

No es lógico la improvisación ante esta calamidad mundial, viendo como en nuestro país grandes infraestructuras hospitalarias permanecieron cerradas y abandonadas por falta de presupuestos porque la corrupción acabó con ellos. En estos momentos de improvisación les recuerdo para un futuro, que un hospital o clínica construidos, restaurados o improvisado en un sitio cualquiera no son las camas ni los equipos, son el personal humano que allí laborará y que en estas situaciones de crisis exige de ellos una amplia experiencia para que la cura no sea peor que la enfermedad. Esto es un problema de actitud y de falta de compromiso social tanto con el personal de salud como con la población más vulnerable. Pienso que debemos solicitar un cambio de conciencia a las personas que de una u otra manera están al frente de esto. El personal que labora en el sector salud lo único que necesita es un salario justo y no basado en una tarifa de hace más de 20 años, además de un pago oportuno y con unas contrataciones adecuadas, situación que si es posible si se acaba la intermediación y la politización del sector salud,con una legislación que haga cumplir nuestros derecho. Igualmente deben considerar que esas infraestructuras hospitalarias abandonadas, en la medida de lo posible y bajo todos los estudios de factibilidad sean manejadas directamente por aquellas universidades de amplia trayectoria a nivel nacional que tengan programas académicos en el sector salud tanto en pre-grado como post-grados, porque soy un convencido que con transparencia y un trabajo honesto todo es posible.

A los profesionales de la salud, les recuerdo que somos un elemento importante en la economía de un país; démosle gracias a Dios por que nos escogió para servir.


Dr. Alberto Latorre Abisambra
Radiólogo-Intervencionista
Cerid S.A.

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *